MONTELIRIO es un proyecto de creación coreográfica site-specific dirigido por Chloé Brûlé-Dauphin en colaboración con el colectivo LaCosAde, desarrollado junto a un grupo de artistas del movimiento afincados en Sevilla.
A través del flamenco, la improvisación estructurada y la escucha colectiva MONTELIRIO crea intervenciones concebidas específicamente para cada espacio, transformando lugares patrimoniales, urbanos o naturales en espacios de creación viva.
MONTELIRIO investiga la relación entre cuerpo, territorio y comunidad. Con un lenguaje coreográfico que dialoga entre lo ritual y lo experimental, lo dancístico y lo performativo, busca generar acontecimientos únicos: composiciones site-specific que emergen de las particularidades de cada lugar.
En 2021, tras más de veinte años de experiencia docente internacional, Chloé Brûlé-Dauphin crea PRAXIS, un espacio de entrenamiento e investigación del movimiento que explora la presencia, la percepción y el ritmo.
Con la danza y el flamenco como fundamento, el trabajo se articula en torno a tres dimensiones complementarias: el cuerpo orgánico, el cuerpo poético y el cuerpo flamenco.
Desde entonces, PRAXIS se ha consolidado como un espacio de encuentro, aprendizaje y creación para profesionales y estudiantes del movimiento, celebrando en otoño de 2026 su novena edición en Sevilla.
Impulsadas por la experiencia compartida en PRAXIS, Laura Guastini, Costanza Verzieri y Adèle Brugidou, crean en 2025 el colectivo LACosAde.
Desde este colectivo nace LABoratoria, un espacio mensual de investigación y práctica guiado por Chloé Brûlé-Dauphin y dirigido a cuerpos flamencos interesados en explorar nuevas herramientas de movimiento para la creación colectiva.
En su primer ciclo LABoratoria reunió a más de sesenta bailaores y bailaoras, consolidándose como una plataforma abierta de experimentación y encuentro.
MONTELIRIO es el resultado natural de estos años de trabajo compartido.
A partir de la investigación desarrollada en PRAXIS y LABoratoria, las integrantes profundizan en una práctica artística basada en la improvisación como herramienta de composición y en el diálogo entre el flamenco y otras corrientes del movimientos contemporáneos.
De esta búsqueda surge un lenguaje común que explora nuevas posibilidades físicas, estéticas y relacionales, dando lugar al nacimiento de MONTELIRIO.
MONTELIRIO toma su nombre del tholos de Montelirio, uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de la península ibérica, situado en Castilleja de Guzmán (Sevilla).
En su interior fueron hallados los restos de un grupo de mujeres reunidas en un contexto ritual que, miles de años después, continúa interrogándonos sobre las formas de comunidad y celebración.
Sin pretender reconstruir aquel pasado, el proyecto encuentra en él una poderosa resonancia simbólica: cuerpos reunidos alrededor de una experiencia común donde lo individual y lo colectivo se entrelazan.
Desde el flamenco, la improvisación y la creación site-specific, MONTELIRIO investiga cómo esas formas de presencia colectiva pueden dialogar con las necesidades y sensibilidades del presente.
MONTELIRIO desarrolla intervenciones coreográficas site-specific que nacen del encuentro entre el flamenco, la improvisación y las singularidades de cada lugar. Espacios patrimoniales, urbanos, naturales o arquitectónicos se convierten en territorios de creación donde la danza activa nuevas formas de atención y relación con el entorno.
Cada intervención se diseña a partir de las características físicas, históricas y sociales del contexto anfitrión. Comienza con una fase de observación y escucha del espacio elegido: sus características arquitectónicas, su historia, sus dinámicas sociales y las formas de vida que lo atraviesan. A partir de esta primera investigación el equipo desarolla un concepto coreográfico propio que guía la acción, entendiendo el espacio no como un mero escenario sino como un elemento activo de la creación.
Mediante la improvisación estructurada, los intérpretes creadores activan el espacio, generan recorridos, encuentros, acciones individuales y composiciones colectivas que transforman la percepción habitual del lugar.
El objetivo es poner en valor el patrimonio material e inmaterial mediante prácticas artísticas contemporáneas capaces de activar el vínculo entre comunidad, territorio y creación.